Prácticas BDSM, ¿te atreves?
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Las prácticas BDSM suelen generar reservas en algunas personas aún en nuestros días. Aunque es una práctica que lleva varias décadas en nuestra sociedad y ha servido de inspiración a innumerables películas, libros y obras de arte en todos los tiempos.

¿Qué entendemos por BDSM?

El BDSM es el término utilizado para denominar las prácticas y fantasías sexuales libremente consensuadas. Sus siglas recogen los vocablos Bondage, Disciplina y Dominación, Sumisión y Sadismo y Masoquismo, abarcando dichas modalidades eróticas entre las denominadas prácticas sexuales alternativas o no convencionales.

Bondage

Este término refiere la acción de inmovilizar a la pareja por medio de ataduras con cintas, cadenas, esposas o cuerdas.

Disciplina y Dominación

La disciplina se incorpora al determinar algunas reglas de esta práctica que incluyen ciertos patrones de comportamiento que, al ser infringidos, acarrean amonestaciones o castigos consensuados.

La dominación, por su parte, es el factor común en todas las variantes de las prácticas BDSM, donde un miembro de la pareja asume el rol de dominante para disponer sobre el sumiso.

Las prácticas BDSM suelen ser de lo más excitantes

Sumisión y sadismo

La sumisión es la práctica sexual donde la persona desempeña un rol de entrega y sumisión extremo, dejando su voluntad a merced del dominante. El sadismo, en cambio, refiere la obtención de placer al causar dolor, incomodidad o humillación en otra persona que acepte tal situación.

S&M

Los términos sadismo y masoquismo refieren la práctica sexual en la que uno infringe dolor o humillación en el otro con el objetivo de obtener placer sexual.

Masoquismo

El masoquista disfruta de su propia humillación o dolor físico producido por quien asuma el rol de sádico.

Reglas, límites y trucos para comenzar

Una vez definidos los conceptos que involucran las prácticas BDSM, conviene aclarar que este tipo de fantasías o forma de vida, conllevan algunas reglas básicas de seguridad, que deben ser consensuadas previamente.

Si este es un tema que te atrae y quieres probar, aunque solo sea por curiosidad, es importante comunicarlo abiertamente a tu pareja y comenzar a informarse para la adquisición de los primeros objetos a utilizar.

Reglas: confianza máxima y palabra de seguridad

Tal como explicamos anteriormente, el consentimiento de ambas partes es el factor que determina la seguridad de estos juegos. Para ello, es necesaria la honestidad y una comunicación de todos tus deseos, dudas o temores al respecto. A parte de un alto grado de confianza en la pareja, a quien se le está entregando voluntariamente.

Límites pactados

Previo a cualquier práctica BDSM, resulta sensato convenir límites para el dolor físico o humillación y nunca descartar la posibilidad de concluir el juego en el momento que alguno de los dos ya no esté cómodo o carezca de disfrute. Estos límites, pueden fijarse con palabras claves o de seguridad para que disminuya o cancele de inmediato la práctica aplicada.

Trucos para principiantes

En aquellos casos donde se esté amordazado y no se pueda pronunciar la palabra de seguridad previamente escogida, se puede elegir una acción corporal que permita al dominante reconocer la incomodidad de su pareja. Algo tan sencillo como preguntarle si se encuentra bien o si lo disfruta y el otro asienta o niegue con la cabeza o haciendo una señal con sus manos.

SSC: una norma fundamental

El movimiento internacional de las prácticas BDSM han invertido tiempo y esfuerzos para enfatizar que estos juegos sean SSC, es decir, seguro, sensato y consensuado.

Seguro en relación a prevenir riesgos y obtener los conocimientos adecuados para desarrollar estas prácticas y el uso de los accesorios con responsabilidad.

Sensato en el sentido de asumir razonablemente las decisiones de ambos actores y que estas no hayan sido asumidas bajo los efectos del alcohol u otras drogas.

Consensuado en cuanto a la conformidad previa de la pareja relacionada con los implementos a utilizar, la intensidad, duración y forma en que se realice el juego.

Las partes del cuerpo más sensibles

En las prácticas BDSM puede valerse todo, siempre y cuando haya sido previamente convenido. En tal sentido, amordazar, atar, golpear, asfixiar, acariciar y besar son válidos y en algunos casos, hasta imprescindibles. Sin embargo, existen partes de nuestro cuerpo que son más sensibles y que son las protagonistas favoritas de estas prácticas.

Pechos

Esta zona erógena por excelencia resulta en muchos casos, el punto de partida para disfrutar. No hay distinción entre hombres y mujeres, pues los pechos y pezones van perfectos para besar, morder, maltratar o electrizar si así se quiere.

Genitales

Es bien conocida la sensibilidad de los genitales, masculinos y femeninos, por lo que muchos practicantes del BDSM suelen enfocar algunos minutos a oprimir, acariciar o dar latigazos en estas partes nobles.

Facesitting vs kingking

El facesitting es la denominación en inglés que define el acto de la mujer al sentarse en la cara de su pareja oprimiendo su rostro con los genitales; cuando es el hombre quien aplasta con sus genitales la cara de la mujer, se le llama kingking. En esta práctica se utiliza además la asfixia como método de excitación y suele incluir masturbación oral.

Herramientas más populares

Aunque este tipo de fantasías sexuales pueden llevarse a cabo con accesorios disponibles en cualquier hogar, al dejar el nivel de novatos es necesario adquirir ciertas herramientas que harán de esta experiencia algo inolvidable.

Code dress

El cuero es el material preferido para las prácticas BDSM, no solo lo podemos encontrar en la vestimenta, también está disponible en calzado, látigos y fustas. De hecho, el cuero ha servido de distintivo para el movimiento internacional de prácticas BDSM.

Fustas

Existen fustas de todo tipo de materiales, desde las clásicas de cuero hasta las elaboradas con plumas, con brillantes o de madera que sirven para acariciar en un instante y azotar al siguiente.

Floggers y azotadores

El término floggers se podría traducir como azotadores. Este accesorio se caracteriza por una serie de cintas o trenzas de cordón atadas en un extremo para azotar sin pudor.

Metal

En las prácticas BDSM todo es válido, eso incluye clavos en los zapatos o con puntas metálicas, consoladores de metal y cadenas.

Prácticas hardcore

Escatología

La famosa lluvia dorada es una de las prácticas escatológicas más conocidas y consiste en orinar sobre otra persona proporcionando placer en ambos. Existen otras variantes que incluyen el intercambio de estos líquidos de un cuerpo a otro y la misma práctica pero con las heces.

Trampling

Este vocablo inglés define el arte de caminar sobre la otra persona pisoteando su cara, pecho o los genitales. Suele practicarse descalzo aunque los más experimentados usan zapatos de tacón.

Medical

Esta práctica incluye un juego de roles donde se pretende ser médico o enfermera y durante el cual se utilizan guantes para no ensuciarse con los fluidos del paciente quien se encuentra atado a una camilla.

En el agua

Esta dominación incluye obligar al sumiso a permanecer en el agua, lavarse o tirarse agua extremadamente fría o caliente sobre sí mismo al tiempo que el dominante lo azota, grita y maltrata.

Spitting

También conocida como lluvia plateada y consiste en escupir en el cuerpo al sumiso, algunas veces se le escupe en la boca y se le obliga a tragar la saliva.

Cuckolding

Significa cornudo en inglés y supone placer al ver a la pareja disfrutando con otra persona. Esto es similar a la práctica swinger pero con la diferencia de la humillación y dominación inherentes a la obligación consensuada de hacerlo.

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