¿Te atreves con el sexo en público?
Ya se ha dicho varias veces, en el sexo todo se puede, si es con consenso. Esto ha dado lugar a muchas prácticas, como el pegging, bondage o la temática submission, pero también a otras un poco más atrevidas, como el sexo en público. Sin embargo, lo prohibido también tiene un tono de satisfacción, imposible de obviar. Por eso acá decidimos comentarlo, y ¿por qué no?, preguntarte si te atreverías a practicarlo un día.
¿Preparados? Entonces comencemos.
Sexo en público, ¿por qué excita tanto?
El hombre tiene dentro de si una serie de impulsos primarios, vinculados a la adrenalina y a la recompensa, imposibles de obviar, principalmente por razones biológicas. El sexo se incluye de manera fundamental, entre otras cosas por la sensación de satisfacción. Si a esta sensación de satisfacción le añades un rush de adrenalina, entonces tienes un efecto aún más potente. Y nada resulta más emocionante que el riesgo.
A nivel sexual, cuando hacemos algún acto íntimo en público sentimos esa misma sensación de euforia, que lo vuelve tan excitante. Ya sea sexo oral, con penetración o simplemente un acto de masturbación mutua, la adrenalina potencia los sentidos. Entonces cuando llega el orgasmo, es fácil saber por qué resulta tan atrayente: la experiencia se magnifica, el placer se vuelve más intenso, y por tanto más excitante.
Fantasías sexuales en lugares públicos
Ya que sabes cómo funciona en tu cerebro el mecanismo de riesgo y recompensa, ahora entiendes cómo es que algunos lugares despiertan el morbo en algunas personas, solo por estar semi escondidos. Y hay muchos. Ya sea desde un baño público, una cabina de teléfono o un ascensor. El riesgo de ser descubierto genera en el cerebro esa sensación de euforia de la que hablamos antes. Si no, ¿por qué crees que ir al cine es una buena primera cita?

Sin embargo, si pudiésemos hacer una lista de los lugares más frecuentes para tener sexo en público, seguramente sería esta:
- Cine
- Auto, preferiblemente en el asiento de atrás..
- Ascensor, porque si presionas el botón de pare unos minutos nadie se dará cuenta
- Salón de clases. Admítelo, tú y ese profesor que te gustaba. Esa idea alguna vez pasó por tu cabeza.
- Cine, y lo mencionamos de nuevo porque es un clásico.
- Parques, porque siempre hay un sitio en donde nadie pasa.
Mi pareja quiere probar el sexo en público, ¿qué hago?
Lo primero es tener en cuenta si es algo con lo que te sentirías a gusto, precisamente porque el doggin, como se le conoce “formalmente” al sexo en público al menos dese los 70, requiere un buen grado de desinhibición. Si decides que es algo que deseas experimentar, acá te damos unos pequeños consejos para que tu experiencia sea satisfactoria, y sobre todo, segura.
Discreción ante todo
Empieza primero por no levantar sospechas. Es decir, trata de actuar lo más natural posible. Eso te brindará un bajo perfil, y evitará las preguntas incómodas, o las miradas suspicaces. Un consejo: al dirigirte al lugar, no mires mucho a la gente.
Elige un horario
Siempre que no sea horas pico, busca que no sea tan concurrido, como la hora de la siesta, o incluso en la noche. La idea es que incluso a nivel de horas sea lo más discreto posible. El resto de los componentes, como la visibilidad en público, los movimientos ágiles y el sigilo también están incluidos en la operación.
Sé precavido
Una pareja precavida vale por dos, por decirlo de alguna manera. Si cuidan uno del otro no debería ocurrir mayor cosa, lo que sí es necesario es agudizar los sentidos a cada momento, a fin de evitar mayores contratiempos. No escojas lugares muy concurridos, no hagas ruido y sobre todo, usa protección.
Ventajas y desventajas del sexo en público
Entre las ventajas del sexo en público podemos resaltar la excitación que genera. Además, es una manera de innovar dentro de la relación y salir de la rutina, lo que sin duda le aporta una atmósfera interesante y llena de peligro. Entre las desventajas podemos destacar que algunas personas pueden sentirse incómodas por la falta de privacidad, ya que no es una práctica apta para todos.
Como casi todo en el sexo, en la variedad está el gusto. Atreverse o no con el sexo en público es una decisión personal, y si hablamos a nivel de pareja, un tema que debe ser discutido por ambos.
¿Tú te atreverías con el sexo en público? Dinos en los comentarios.



