Hablar de sexo también implica hablar de temas que para la mayoría son incómodos, como la falta de deseo o la ausencia del orgasmo, por solo nombrar los dos aspectos más comunes de disfuncionalidad sexual, especialmente en las mujeres.
Qué origina la anorgasmia, si es tratable o si hay métodos para tratarla son algunas de las respuestas que trataremos de dar en este post.
¿Qué es la anorgasmia?
La anorgasmia es la incapacidad de disfrutar de un orgasmo, aún cuando existió una adecuada estimulación previa y una fase de adecuada excitación. Cuando una persona padece de anorgasmia por lo general no puede alcanzar el clímax sexual, lo que trae como consecuencia dolor en la penetración, frustración e incomodidad. Aunque generalmente se relaciona con las mujeres, existe un pequeño porcentaje de hombres que la padecen.
Síntomas y diagnóstico de la anorgasmia
El primer síntoma es la incapacidad sostenida de manifestar un orgasmo, por cualquier vía de estimulación, sea coital, anal, manual o por estimulación bucogenital. La anorgasmia presenta varias fases, que permiten diagnosticarla según el tipo, y de esta manera sugerir tratamiento. Entre ellas se encuentran:
- Anorgasmia psíquica, en que diversos factores psicológicos impiden el clímax.
- Por causas farmacológicas, como la ingesta de medicamentos, que impidan una adecuada respuesta a la excitación. Loa antidepresivos pueden tener este efecto colateral.
- Por causas físicas, como traumatismos, golpes o heridas.
- Por causas religiosas, o tabúes aprendidos.
¿Qué causa este trastorno?
Como se mencionó anteriormente, existen circunstancias que generan esta condición, la gran mayoría de orden psicológico y que se asocian a factores represivos, como por ejemplo idas erradas sobre el sexo, o experimentar la sexualidad como algo vergonzoso o pecaminoso. Las estadísticas afirman que solo un 5% de la población que padece anorgasmia la manifiesta por causas biológicas, o por lesiones de algún tipo.
Soluciones
Como con casi todas las condiciones que impiden el desarrollo de la sexualidad, lo más recomendable es iniciar un proceso de sanación, en donde se incluya ayuda profesional. Estas son algunas de las soluciones que se plantean para tratar la anorgasmia.
Terapias
Ir a un psicólogo o incluso a un sexólogo puede ser una alternativa útil a la hora de encontrar tratamiento a la anorgasmia. Debido a que se presentan con mucha más frecuencia factores psíquicos que químicos o fisiológicos, esta puede ser una alternativa altamente considerable.
En muchos aspectos acudir a un psicólogo ayuda a las personas que padecen este trastorno a llevar una vida más funcional, y así identificar las causas psicológicas que desencadenan esta reacción. En este tipo de terapias se trabaja fundamentalmente el auto-concepto, las ideas que se tienen sobre el sexo y finalmente la manera de relacionarse con la pareja.
Tratamientos médicos
Primero es necesario aclarar que salvo circunstancias físicas determinadas, el tratamiento para la anorgasmia es fundamentalmente psicológico, orientado a buscar las causas que impiden la conexión completa a nivel sexual, o bien derribando los mitos de las personas que padecen dicha condición.
Es importante destacar que la anorgasmia no es una condición exclusivamente femenina; también aparece en la población masculina, aunque con un índice mucho más bajo. Distintos especialistas aseguran que la razón principal por la cual la anorgasmia masculina es desconocida tiene que ver con la creencia de que la eyaculación en el hombre se relaciona con el disfrute sexual.

La confianza y el respeto en la pareja son fundamentales
La comunicación efectiva es la clave para una recuperación gradual y completa de la anorgasmia, principalmente debido a que la pareja sexual o afectiva es la segunda persona que más se ve afectada por este tipo de padecimiento. Para ello lo mejor es mantener una comunicación efectiva, desde el mismo momento en que se diagnostica este padecimiento.
Existen a su vez muchos casos en que la inclusión de la pareja facilita el proceso de terapia, facilitando la experiencia del paciente y haciendo mucho más fácil su recuperación. De la misma manera, es necesario recalcar que la comprensión y el apoyo son fundamentales para la recuperación.
La anorgasmia, aunque no es una condición frecuente sí es tratable, especialmente al momento de buscar ayuda profesional. La mejor manera de lidiar con ella es mediante asesoría profesional, el autodescubrimiento, y por supuesto la comunicación efectiva.



