Adicción al sexo: todo lo que debes saber

¿Cuánto sexo es normal? ¿En qué momento el placer se convierte en un problema? En este artículo te contamos a grosso modo todo lo que debes saber cómo la adicción al sexo para salir de dudas. Conocer sobre este padecimiento despejará tus dudas sobre el tema y te ayudará a saber cuando buscar ayuda.

El sexo en sus diferentes formas parece ser una enorme fuente de bienestar y placer humano, sin embargo, existen determinados patrones, hábitos y estilos de comportamiento que en lugar de saciar el deseo sexual, motivan a repetirlo desesperadamente y producen malestar. En estos casos, la energía de la persona se ve comprometida y sus hábitos sexuales no le permiten llevar una vida saludable y plena.

¿Cuándo se considera que hay un trastorno de adicción al sexo? 

Se considera que existe un problema cuando el paciente experimenta entre otras cosas síntomas de abstinencia tales como desesperación, sentimientos crónicos de vacío o síntomas depresivos que el contacto sexual logra aliviar pero no eliminar. Igualmente, la actividad sexual se vive como algo sobre lo que no se tiene pleno control y comienza progresivamente a afectar y comprometer otros aspectos de la vida de los pacientes.

Los especialistas estipulan que el trastorno de adicción sexual afecta aproximadamente a un 10% de los hombres y al 4% de las mujeres a nivel mundial. A menudo, quienes lo padecen sufren también de otras afecciones psicológicas como trastorno obsesivo-compulsivo o ciertas adicciones químicas. En algunos casos se trata de una condición psiquiátrica y amerita medicación, pero estas decisiones deben ser tomadas siempre por especialistas.

  Diagnóstico de la adicción 

En general se habla de adicción al sexo cuando existe un hábito compulsivo de buscar relaciones sexuales que toma control de la vida de una persona. El adicto al sexo persiste en su conducta a pesar de que ésta le traiga consecuencias negativas, siendo incapaz de controlar sus impulsos o deseos sexuales.

Pueden presentarse con regularidad pensamientos intrusivos de carácter sexual, padecen de baja autoestima y/o sentimientos de culpa y gran dificultad para construir vínculos afectivos con otras personas. La falta de relacionamientos saludables y normales contrastada con una larga inversión de energía, tiempo y dinero en hábitos sexuales, es característica del perfil del adicto.

Satiriasis vs ninfomanía 

Actualmente, los términos satiriasis y ninfomanía han quedado en desuso en la comunidad científica. Ambos refieren a la hipersexualidad, expresada en hombres y mujeres respectivamente. Si bien existen algunas diferencias bioquímicas y sociales entre hombres y mujeres, existe un consenso científico entre especialistas sobre el diagnóstico de la adicción sexual: bien sea hombre o mujer el paciente, padecerá el trastorno cuando su conducta sexual le impida llevar una vida normal.

Perfil del adicto al sexo

El consumo abundante de pornografía y la masturbación excesiva está presente en algunos perfiles, pero no es un rasgo fundamental de su conducta ni implica necesariamente la presencia del trastorno. En cambio, la adicción parece caracterizarse por una desesperación por consumar actos sexuales con distintas parejas.  En estos casos, la masturbación puede no aliviar el deseo sexual sino exacerbar.

¿Cómo es la vida de un adicto?

Se ha estudiado que los adictos al sexo buscan compulsivamente mantener relaciones con distintas parejas sexuales y en muchos casos con desconocidos. La búsqueda de sexo ocupa un lugar privilegiado en su vida y le impide a las personas vivir esta con normalidad. Ante la falta de sexo, el paciente desarrolla síntomas de abstinencia que los encuentros solamente consiguen aplacar.

Debido a sus prácticas sexuales y a sus condiciones psicológicas, estas personas pueden descuidar también las medidas de protección y exponerse a riesgos de contraer enfermedades de transmisión sexual, así como también a situaciones de violencia y abuso.

Tratamiento, ¿terapia o medicación?

Las personas con estos padecimientos pueden presentar todo tipo de problemas y dificultades, por lo cual la medicación jamás sustituirá los efectos de una terapia efectiva. No obstante, la terapia sin medicación podría no ser suficiente cuando la química del paciente se encuentra considerablemente alterada. Queda a juicio de los profesionales.

¿Quieres saber más sobre estos temas? Puedes visitar la sección de consejos de nuestro blog y suscribirte para que no te pierdas ningún artículo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio