Sexo en la menopausia: ¡se puede!
Las mujeres viven muchos cambios a lo largo de su vida. En primer lugar está la entrada a la pubertad, con un vaivén hormonal. Luego vienen los cambios propiciados por el parto, si la mujer decide ser madre, y finalmente la menopausia, en la que el cuerpo pierde una importante carga de hormonas. Esta última afecta muchos aspectos en la vida de una mujer, incluyendo el deseo sexual. Sin embargo te tenemos noticias: el sexo en la menopausia no es un mito. ¡Se puede!
¿Cómo afecta la menopausia el sexo?
El sexo tiene muchos componentes, y el principal es el deseo. Pero el deseo también se ve influido por muchas más cosas, entre ellas las hormonas, cambios de ánimo, incluso la percepción que tenemos de nosotros mismos. La llegada de la menopausia puede afectar la vida sexual de una mujer de la siguiente manera, al producir:
- Cambios hormonales: Al disminuir de manera considerable la carga hormonal durante el climaterio, La mujer experimenta diversos desajustes a nivel orgánico, que pueden volverla irritable, de mal humor o profundamente sensible.
- Baja autoestima: Muchas mujeres experimentan rechazo al ser calificadas como “menopáusicas” afectando la imagen que tienen de sí mismas, y por consiguiente su libido.
- Problemas de sequedad vaginal: con los cambios hormonales se producen cambios también en el área vaginal, lo que genera resequedad, pérdida de elasticidad vaginal y en ocasiones dificulta la penetración.
- Falta de deseo: la ausencia de libido es un problema común, debido a los cambios hormonales y las molestias físicas.
Consejos para disfrutar una vida sexual plena
El primer consejo que toda mujer debería seguir es el de la aceptación. Entender que la menopausia es un proceso natural de la vida es clave para sentirse cómoda con su cuerpo, y sobre todo redescubrirse en lo que representa una nueva etapa. Acá te dejamos algunos consejos, que seguro te ayudarán.
Imaginación al poder
El mayor afrodisíaco del ser humano es su cerebro, por lo que incentivar la imaginación es una buena técnica. La literatura erótica puede ser de gran ayuda cuando se trata de reavivar la llama del deseo. Hablar sobre las fantasías que puedan tener, también facilita las cosas.
El ejercicio ayuda
La actividad física frecuente mejora los niveles de serotonina, un neurotransmisor que regula el estado de ánimo. Aunque no lo creas, una vida sexual saludable comienza por un buen estado anímico. Además, te ayudará a mantenerte en forma.

Refuerza la comunicación en pareja
La comunicación es vital no solo para llevar una buena vida sexual, sino también para afianzar la relación. Se completamente honesta con tu pareja sobre cómo te sientes, y explica por qué cambios estás pasando. Seguramente lo entenderá y te brindará su apoyo.
Descúbrete a ti misma
La autoexploración es el camino para cambiar la percepción que tenemos de nosotros, tanto a nivel físico como mental. Realza tus atributos físicos, al recordar qué es lo que te vuelve sexy y deseable elevas tu estado de ánimo, refuerzas tu autoestima y sobre todo, empiezas a sentirte más cómoda con tu cuerpo. Estos cambios se reflejarán en tu vida sexual.
Juguetes para explorar tu sexualidad
Dar un giro a tu vida sexual comienza por experimentar cosas nuevas, que reaviven la pasión. Los juguetes sexuales son una excelente opción si quieres probar algo diferente, y la mejor parte es que existe una gran variedad para escoger.
Ya sean velas, inciensos, aceites esenciales y plumas, hasta estimuladores, consoladores y lencería. La clave está en escoger aquel con el que tú y tu pareja se sientan más cómodos y disfrutarlo.
Lubricantes y otros complementos
Los lubricantes son un elemento muy útil a la hora de tener sexo, especialmente si existe resequedad vaginal. Actualmente existe una amplia gama en el mercado, desde los hidrosolubles, hasta comestibles, con temperatura o retardantes. Esto te permitirá disfrutar de la penetración a plenitud, con algún que otro añadido extra.
Por último, pero no menos importante: siempre es bueno recordar que el sexo en la menopausia no debe ser una utopía, sino que es completa y absolutamente necesario para el desarrollo de la salud sexual. La clave está en fomentar la comunicación en pareja, la autoexploración y la confianza. El sexo es parte fundamental de la vida, y ajustarlo a los cambios de nuestro organismo también es necesario.



