¿Conoces el shibari?
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A pesar de ser una cultura Occidental, siempre nos alimentamos de Oriente en la búsqueda de nuevas formas de vida. A ellos le debemos la increíble concepción del sexo tántrico, y por ellos estamos escribiendo este artículo acerca del shibari.

El término “shibari” (atadura) es un estilo japonés de bondage en el que las personas se hallan atadas a través de principios técnicos y estéticos. Se emplean cuerdas generalmente de fibras naturales.

Como práctica, su fin es explotar el placer entre los dos participantes a través de la sensación que ejercen las cuerdas en puntos erógenos específicos.

¿Qué es el shibari o kinbaku?

El shibari y el kinbaku (atadura tensa) son dos modalidades de ataduras provenientes de un antiguo método de tortura japonesa ejercida por los samurais. Suena muy interesante, pero es algo que necesita de mucha preparación por parte del maestro.

No se trata de detener el movimiento de las personas de una forma dolorosa.  De hecho, todo se centra en que las cuerdas presionen algunos puntos para que las personas sientan el roce y la leve incomodidad, y de esta forma, sientan el placer.

Esta práctica también implica la suspensión o semi-suspensión de los cuerpos para potenciar las sensaciones de las ataduras. De esta manera, se influye en el cuerpo y en la psicología de la persona.

Soft bondage para aumentar el morbo

Aunque sea una manifestación del bondage, hay que dejar claro que ambas prácticas distan mucho de sí.

El bondage se trata de inmovilizar a las personas, en algunas ocasiones con algo de dolor. El Shibari es una forma de rozar algunos puntos sensibles en el cuerpo de las personas y potenciar sus sensaciones.

En ellos, el erotismo, la sensación de inmovilización y sumisión se expresan en su máximo potencial. Para practicarlo se necesita de un conocimiento de los meridianos del cuerpo, algo en consonancia con la medicina oriental.

Déjate atar y concéntrate en tu propio placer

Dentro del shibari existen tres roles inmiscuidos en la acción: el sumiso, el maestro y el espectador.

La tercera figura es muy importante en la cultura asiática. Su presencia implica un grado de exhibición o vergüenza pública detrás del acto en sí, por lo que con las ataduras se añaden otro tipo de torturas para avergonzar al sumiso.

Las cuerdas brindan un sinfín de posibilidades. Existen una gran cantidad de nudos y la posibilidad de agregar vibración a las cuerdas por encima de los puntos erógenos.

Consejos para comenzar con el shibari

Para practicar el shibari debes estar consciente de los roles a seguir dentro de la práctica. Como todo arte japonés, necesitarás de un maestro que te inicie y pueda guiarte por los caminos de la práctica.

Iniciar como espectador e informarte acerca de los talleres disponibles para aprender a atar a las personas es una de las formas más sencillas de inmiscuirse en el tema.

Experimenta poco a poco

Como toda práctica sexual, se enfoca en generar placer a quienes lo practican. Por ello, si quieres iniciarlo sólo debes empezar por algo simple e ir subiendo la dificultad de los nudos y las ataduras.

El método original privaba de movimiento el torso, las extremidades, los glúteos y la cabeza, con una gran variedad de nudos para cada parte del cuerpo. Actualmente, se emplean solo los que causan más placer a los sumisos.

Acuerda una palabra de seguridad

Todo debe ser practicado con seguridad. Aunque la práctica del shibari es utilizada en el BDSM, a la hora de iniciarte deja claros los límites y las zonas en las que estás dispuesto a ceder.

Una palabra de seguridad te permitirá expresarle a tu pareja cuando la incomodidad o la práctica en sí esté siendo demasiado para ti. Definirla evitará confusiones durante el acto.

Confía en tu pareja

La confianza juega un papel importante, ya que estarás a la merced de lo que tu pareja desee hacerte. No temas, ni pienses que será dañino, puede ser una experiencia liberadora del morbo y de la cotidianidad.

Déjate llevar y disfruta

Ya sea como sumiso o maestro, esta práctica está pensada para explotar el placer del cuerpo, atrévete a probar el shibari como una experiencia nueva y diferente. Disfruta a plenitud convirtiendo a tu pareja en la presa perfecta o quedando a merced del otro.

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